miércoles, 14 de enero de 2009

Ya hacía poco más de un mes que estaba viviendo en Barcelona... Y nos habíamos vuelto a mudar.
Esta vez estábamos en un piso antiguo del barrio de Gracia, uno de los lugares más bohemios de la ciudad. Inicialmente era un pueblo separado de Barcelona, pero el desarrollo de esta última acabó por disolver sus límites en el S. XIX.
Ahí conocimos a Mili, una alemana que estaba haciendo un curso de verano de no sé que cosa, resulta que esta tal Mili se la pasaba de fiesta junto con dos amigas alemanas que la habían venido a visitar!
Como decía ya hacía poco más de un mes que estaba en Barcelona y unos días que estaba trabajando, era un domingo muy temprano a la mañana cuando fui a buscarlo a la Estación de Barcelona Nord.
Fue muy raro, hacía dos meses que no nos veíamos... y así sin pensarlo demasiado, de un día para otro, estábamos viviendo juntos.

lunes, 12 de enero de 2009

Are you cooking something?

Nos mudamos a una residencia estudiantil que durante el año escolar era ocupado por estudiantes europeos que iban a estudiar a Barcelona pero en ese momento era verano y alquilaban habitaciones a los turistas.
Otra vez mudándonos, Guillermina, Mariela y yo. Un chico colombiano nos esperaba en la puerta del edificio, estaba a cargo de la residencia, vivía ahí y fue un placer conocerlo a él y a su novia.
Durante el mes que vivimos en la residencia la compartimos con un chico de Malasia, dos chicas francesas, dos chicas de Hong Kong y dos parejas del Reino Unido, guau! lo más internacional que había conocido en Rosario en un chico de Casilda que estudiaba en la facultad conmigo!
Era muy divertida la convivencia, sobre todo por los idiomas. Las francesas hablaban sólo francés y el de Malasia y las de Hong Kong enseguida entraron en relación y hasta cenaban juntos. Y bueh... entre sonrisa y sonrisa y como podíamos, nos íbamos comunicando.
Así fue como una tarde nos pusimos a hacer dulce de leche con una lata de leche condensada, vaya tontería más grande no haber comprado un frasco de dulce de leche que era posible de conseguir en más de un lugar en Barcelona!!!
Son esas cosas que uno cree cuando se va de acá, llevás ochocientos paquetes de yerba, las recetas de la abuela, el álbum de fotos, tu champú preferido y así es como tenés que cargar con las valijas cual si fuera el peso de tu propia alma (perdonen la insistencia con el tema de las valijas pero en verdad fue traumático)
El tema con el dulce de leche fue que nos olvidamos por completo de que lo habíamos dejado cocinándose y fue el malasio (creí que el gentilicio de Malasia era malayo pero la RAE recomienda el primer término, entérense!) quien se acercó y nos dijo "sorry, but... are you cooking something" frunciendo su nariz por el olor a quemado que salía de la cocina... no sé porqué me quedó tan presente esa frase.

Durmiendo con el enemigo!

Así nos sentimos la primera noche que alquilamos una habitación... Aunque no fue para tanto. Habíamos arreglado en alquilar una habitación a un chico, según nos dijo la intermediaria, que "le gustaba un poco la fiesta aunque muy buena persona", llegamos esa tarde L'Eixample Esquerra, es decir al barrio que se encuentra a la izquierda del Paseo de Gracia...
Valijas, bolsos, bártulos y llave en mano entramos en el piso... todo nos parecía muy extraño, acá en Rosario no se usaba demasiado esto de "alquilar habitaciones", como mucho alquilabas un depto. en común con algún compañero de la facu o con alguien que había visto algún cartelito de "busco compañero para compartir depto." o algo así... en fin, en el inmueble en cuestión no había nadie para recibirnos, la sensación era la de entrar a usurpar la casa de un extraño... los platos sucios en la cocina, papeles sobre su escritorio y ni siquiera sabíamos cual era la habitación que estábamos alquilando.
Elegimos una que nos pareció que estaba disponible y ahí nos sentamos a esperar... y a esperar... y a esperar, hasta que llegó.
Acompañado de una señorita, este señor (que no era un chico, sino un señor) entró dando tumbos y esforzándose por darnos una amable bienvenida aromatizando todo a su alrededor con un olor a alcohol que emborrachaba con sólo estar a un metro de distancia!
Imaginen cual habrá sido nuestra cara de pánico que la chica que lo acompañaba se acercó a tranquilizarnos y a decirnos que era una persona muy buena y que no era lo que aparentaba...
En definitiva, pasamos la noche allí y al día siguiente salimos por enésima vez con nuestras pertenencias a buscar un lugar donde vivir.

Pollo a l'ast en la puerta de una iglesia!

Era un mediodía caluroso y el olor a comida de las rotiserías no llevaron a realizar una inversión grandiosa: entramos a una de las muchas que hay por el Raval y compramos un pollo a la parrilla (pollastre a l'ast en catalán), sin pensarlo dos veces nos vimos los cuatro devorando con los dedos llenos de aceite el manjar sentados en la puerta de una iglesia...
Habremos estado una semana aproximadamente viviendo en el Raval, pero ya nos habíamos mudado de hostel a uno un poquitito mejor que quedaba más cerca de Las Ramblas...
El hermano de Guille ya estaba pensando en seguir su recorrida por España cuando ella decidió quedarse un tiempo más con nosotras... fue el momento de conseguir una vivienda un poco más digna, con lo cual pasamos al segundo nivel: después del hostel viene el momento de alquilar una habitación si pensás en quedarte un tiempito en Europa.

El Raval

Nunca había visto algo igual, nunca había olido esos olores, nunca había visto esa gente... Estaba fascinada... como explicar lo que es el Raval... es el mundo, es saborear en un instante la esencia de un montón de países...
Hacía calor y no olviden que aun venían las valijas por delante nuestro! el hostel, por suerte quedaba cerca de la boca del metro así que sin dudarlo nos dirigimos los cuatro al lugar. Era mi primera experiencia en materia de hostel, hasta en eso estaba sorprendida... Fue muy agradable despedirme de mi valija pero me pareció muy extraño tener que dejarla en un casillero en la planta baja, en fin, nos dieron la llave de la puerta de al lado y subimos unas lúgubres escaleras hasta llegar al piso en donde había una mini habitación en la que para entrar uno debía esperar que saliera el otro! como explicarlo... imaginate delante de una puerta de una habitación que mide dos metros de ancho por tres de largo (o algo así) a tu izquierda tres literas y otras tres a tu derecha, te debo la ventanas! jaja! no recuerdo más detalles del lugar...
Casi cuatro años después Gastón me sacaba esta foto en la puerta del hostel donde pasé mi primera noche en Barcelona, íbamos camino a un teatrillo en donde un amigo suyo presentaba una obra, estuvo buena, no recuerdo muy bien pero creo que tenía algo que ver con la muerte.

Barcelona!

Había fantaseado con la idea de vivir en Barcelona hacía unos años atrás mientras tomaba una cerveza en Av. Pellegrini, pero de ahí a que realmente sucediera creo que no dependió demasiado de mi... o sí... la cosa es que llegué a mediados del 2003 junto con Mariela, mejor dicho: llegaron las valijas y detrás nosotras! Enormes valijas cargadas de todo lo que necesitábamos para sobrevivir fuera de Rosario! incluido un álbum de fotos para los momentos de soledad! Aun hoy juramos y re juramos no volver a viajar con tanto peso a nuestras espaldas... a partir de ese momento viajo sólo con una mochila y la mayoría de las veces me olvido de la mitad de las cosas!
Veníamos desde Roma, será que todos los caminos "parten" de Roma! 24 horas aproximadamente viajando en tren, atravesamos Francia y amanecimos cruzando la frontera con Catalunya, nuestra última parada era la Estación de Sants... para este momento ya habíamos conocido a Guillermina y a su hermano, eran de Necochea y estaban recorriendo Europa, se acercaron a nosotras en el tren atraídos por el mate que habíamos preparado para acompañar nuestra travesía ferroviaria nocturna por Francia...
Nos acercamos los cuatro a la ventanilla de información turística a preguntar por el hostel más económico de la ciudad y terminamos emergiendo del Metro en el medio del Raval...